No había escuchado hablar de San Egidio hasta que viví una temporada en Roma con motivo del Jubileo del 2000. Estuve acogido en el convento de los Franciscanos Españoles. Allí, en pleno Trastevere, se encuentra el templo de San Egidio, lugar donde comenzó la andadura de las comunidades del mismo nombre. Por cierto Egidio en castellano es Gil, pero respetaremos el nombre original.