El diario Sur del día 24 recogía en su última página una bella noticia. En medio del cauce del Guadalmedina ha nacido un árbol. Esta circunstancia insólita, viene enriquecida por el amor con que dos personas que viven debajo del puente lo han adoptado y convertido en un árbol de Navidad; con todos sus adornos y su simbolismo.
Dicho acontecimiento ha traído a mi memoria la historia del porqué de la costumbre de entronizar un pino en los hogares con motivo de la Navidad. La explicación que he escuchado “se non è vera, è ben trovata”.Cuentan que los pueblos nórdicos precristianos acostumbraban a guardar en las casas un árbol de hoja perenne durante el invierno, cuyo verde, les serviría para recordarles que la nueva vida volvería con la primavera. Cuando estos pueblos descubren, con la llegada del Cristianismo, la Vida, no dudan en simbolizar el Nacimiento de Jesús con la esperanza en la nueva Vida en forma de árbol.
En el Guadalmedina ha sucedido algo por el estilo. Dos personas pobres, sin más compañía que ellos mismos, con el techo del puente de la Aurora como cielo y el humilde río malagueño como suelo, han convertido la nada en el mejor salón del mundo, con la sola aportación de la buena voluntad. Han llenado de Vida el vacío del abandono y la soledad. Se han hecho fuertes en su pobreza, y el buen pueblo malagueño los ha entendido.
Parece ser que van a tener pronto una vivienda. La puerta abierta de Caritas se va a horadar definitivamente para ellos, lo que les va a permitir contar con un techo y un lecho dignos. El cariño que les falta lo tenemos que poner nosotros. Así lo espero.
Hoy, el día después de Navidad, me hago y os hago una llamada de atención para que acojamos a esos seres cercanos o lejanos, que quizás tengan un hermoso salón y un precioso nacimiento bajo un frondoso árbol, pero que disfrutan de pocas luces de amor, adornos de escucha activa y espumillón de sonrisas. Esas personas que viven en soledad entre la multitud; llenos de bienes y vacíos de comprensión y cercanía. Seamos el nacimiento vivo que les hace falta. Los pastores que anuncian a Jesús. Pongamos un árbol lleno de solidaridad en la vida del que no lo tenga. Aprovechemos lo hermoso que tenemos en nuestro corazón.
Nos ha nacido un niño. También debajo de un puente. Es el Señor, el Salvador. Feliz Navidad
