Cada 10 de mayo, la Iglesia celebra el día de san Juan de Ávila, doctor de la Iglesia, una de las figuras más centrales y representativas del siglo XVI. Destacó por la calidad de su doctrina teológica y la sabiduría de sus consejos como guía espiritual en una época de grandes confusiones. Desde 1946, es el patrono del clero secular español.