A seis metros de profundidad, frente a las playas de Benalmádena, reposa una estatuilla de Ntra. Sra. del Carmen. Es una muestra más del cariño de la gente a la advocación mariana que ha calado más hondo en el pueblo. Y es que no hay en toda la diócesis, a lo largo y ancho, en el interior y en la costa, en las alturas y en las profundidades, un lugar donde falte una Virgen del Carmen.